R
08 REALIDAD

Las mujeres son las más perjudicadas con las bajas pensiones

En un sistema de Capitalización Individual como el chileno, la pensión depende de la historia laboral (salario y densidad de cotizaciones), las cuales son independientes de las AFP. Las pensiones son un espejo del mercado laboral y ahí nuestro país tiene importantes brechas en las que avanzar: desempleo juvenil, informalidad, falta de educación previsional y la disparidad de género, que hoy perjudica profundamente a las mujeres.

Las diferencias salariales que todavía existen entre hombres y mujeres, su baja participación en el mercado laboral, la baja cantidad de años cotizados y el aumento en sus expectativas de vida, que las hacen vivir en promedio 6 años más que los hombres, hacen que esta situación sea aún más compleja.

Hay cuatro factores principales que limitan el aumento de las pensiones de las mujeres: la brecha salarial, la baja participación en el mercado laboral, la densidad de cotización (cotizar en forma temprana y regular), y el aumento en su expectativa de vida en relación a la edad de jubilación, considerando que hoy una mujer puede jubilar a los 60 años, pero en promedio vive hasta los 91.

Teniendo esto en cuenta, es importante que las empresas realicen la cotización de sus trabajadores por el 100% de su sueldo, especialmente en el caso de las mujeres que enfrentan un mercado laboral dispar.

Sí. Por cada año de postergación en la edad de jubilación, cumplidos los 60 años, la pensión aumenta en hasta 8%. Si la mujer extiende su jubilación por 5 años, podría llegar a aumentar en un 43%.
Una opción es ahorrar de forma adicional y en la medida de lo posible, a través de un producto voluntario como un APV o una Cuenta 2. En el caso de quienes trabajan de forma independiente o no trabajan regularmente, la recomendación es ahorrar como afiliado voluntario.